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C3 Si de los sacerdotes hubiese dependido, ¡Jamás la hubieran inventado!
Sólo la aceptamos porque la instituyó el Gran Sacerdote, ¡Cristo!
C3 ¿Qué es la confesión? Gran limpieza... Abrimos las puertas, dejamos
entrar el sol, ponemos todo en orden, recibimos el bautismo de nuestras
lágrimas.
C3 Cuando nos acerquemos a la Penitencia tengamos gran fe en la eficacia
divina de la sangre de Jesús, sangre que lava nuestras almas de sus
faltas, las purifica, nos aplica en el momento de la absolución los
méritos infinitos de Jesucristo Nuestro Señor.
C3 Después de la confesión, como nunca, comprendemos las palabras de
Jesús: Veníd a mí, todos los que estáis trabajados... os aliviaré!
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