Enfermedad, Sufrimiento  
     
  E1 El auténtico católico sufre por su dolor y por el de sus hermanos, hace cuanto puede por remediar los males, pero sabe que el dolor es un misterio, contra el cual no se rebela.

E1 El dolor del alma humana Jesús lo ha conocido como nadie. El que sabe lo que hay en el hombre, como dice el Evangelio ha venido a sanar el inmenso dolor de los hombres de todos los tiempos.

E1 En la escuela del dolor el hombre se afirma o se anula.

E1 En la vida no hay dificultades, sólo hay circunstancias. Dios lo conduce todo, y todo lo conduce bien. No hay más que abandonarse, y servir a cada instante en la medida de lo posible.

E1 Esos dolores son nuestros, no podemos desentendernos de ellos. Nada humano me es ajeno.

E1 En los momentos de mayor angustia, muestra al que sufre, a Cristo en cruz, que venció al mundo, al dolor y a la muerte muriendo aparentemente vencido en lo alto del madero. Al que ha perdido a un ser querido le hace vislumbrar la vida de eternidad y alegría en unión de la fuente de toda alegría que es Dios: allí veremos, descansaremos, contemplaremos, amaremos sin sombra de dudas ni temor de términos.

E1 ¡Qué prueba tan fácil! ¡Qué precio tan barato para una gloria eterna! ¡Algunos años difíciles, enfermedades, desolaciones de mi alma, luchas y temores! ¡Qué pequeñas fueron! ¡Qué cosa tan despreciable es la vida humana mirada en sí misma!, ¡qué incomparables sus efectos de eternidad! Ha sido para mí como una semillita pequeña y barata que germina y madura para la vida eterna.