Mirada Sobrenatural de la Realidad  
     
  M2 ¡Oh qué intensidad de vida sobrenatural la de un alma íntimamente convencida de que Jesús es Dios! ¡Qué fuente tan abundante de vida interior y de incesante apostolado es la persuasión cada día más fuerte y decisiva, de que Cristo es la sabiduría, el poder y la bondad por excelencia...

M2 ¡Oh si fuéramos conscientes de lo que significa nuestra unión a Cristo respecto al Padre! Respecto a Cristo mismo, respecto a nuestros hermanos, tendríamos todo en la misma Eucaristía.

M2 ¡Pero hay una manera en que puedo valer y mucho! Tomado por las manos de Dios.

M2 ¡Señor de los santos, dadnos santos!

M2 ¡Si la vida es muy corta! Es tan aburrido en la oficina, la máquina, duele la espalda... Mejor pensar: ¡Qué interesante es trabajar, tomar el lado bueno y optimista, no quejarse! Las cosas son como son: aceptemos la vida como Dios la da.

M2 ¡Si tuviera yo espíritu de fe! ¡Cómo gozaría sometiéndome al Superior!

M2 ¡Somos de Dios, para Dios...Pero la grandeza de nuestro destino no termina aquí!..Criados por Dios y declarados sus hijos, sus amigos, herederos, incorporados en Él, otros Cristos... La comprensión de esta verdad ¡qué fuerza nos dará para dominar el atractivo de lo visible... Para orientarnos más hacia Dios!

M2 A veces nos parece que perdemos el tiempo cuando atendemos a un pobre... Nos parece que sus problemas no valen nuestro tiempo. ¿Tiempo perdido? Cristo por uno de ellos bajó del cielo... y murió, por el más infeliz!

M2 Al bautismo se opera en el alma la transformación de mayor importancia que concebirse puede, pues un niñito pasa a ser hijo de Dios. Es en cierto sentido la repetición de la Encarnación.

M2 Algunos dicen: no se les puede hablar de Cristo. No están preparados... Tal vez en algunos casos sea verdad. Ordinariamente nosotros no estamos preparados.

M2 Aquí está la gracia del llamamiento de Cristo quien escogió para sus apoderados hombres y no ángeles. El Hombre - Dios elevó en el sacerdocio a la humanidad sin cambiar la humanidad del sacerdote.

M2 Cada prójimo es mi hermano, mi auténtico hermano, más aún, es Cristo.

M2 Cada uno no debe emprender sino obras proporcionadas a su capacidad, y obras útiles. Bendito sea el fracaso que nos enseñó nuestro sitio verdadero.

M2 En la vida no hay dificultades, sólo hay circunstancias. Dios lo conduce todo, y todo lo conduce bien. No hay más que abandonarse, y servir a cada instante en la medida de lo posible.

M2 Hay que sacrificar tiempo, cerrar los ojos para ver, porque hay realidades que no se ven sino de noche, oculis clausis: Meditación y en plegaria.

M2 La mayor necesidad es la necesidad de formación interior, de vida cristiana, sobrenatural y quienes realizan esa misión hacen la más bella y sobrenatural de las obras.

M2 Pero el fin de un mundo no es el fin del mundo. No sabemos para que tiempo trabajamos...Los apóstoles y los mártires que vivieron en los cuatro primeros siglos de la Iglesia pudieron creer que iban a salvar cristianizándola, la civilización romana, en realidad no hicieron más que almacenar elementos para una civilización que no imaginaban siguiera: la medieval. ¿Por qué no habría de suceder otro tanto en nuestro siglo?

M2 Toda victoria es bella, pero la victoria contra sí mismo es la que mejores dividendos paga. La de la pureza es la mejor porque probablemente sea de las más difíciles...Si uno se convence emocional e intelectualmente de sus ventajas, si quiere llegar a ser hombre, tiene casi todo el camino hecho. Para ello hay que sobrenaturalizarse todo lo posible, pero Dios da lo que le piden cuando se le pide en serio.

M2 Vivimos quejándonos del mal en todas partes y no tenemos tal vez ojos para ver todo el bien que Dios produce en el mundo y en las almas; ¡Las acedia!

N1 Cielo. ¿Qué es? Lugar donde nadie puede aburrirse, aunque quiera.

N1 Imaginaos la verdad, la belleza, la bondad, el amor en un mismo ser reunidos al Dios y eternamente ante nosotros... Será tan profundo el éxtasis que apenas bastará la eternidad para rehacernos de él.

N1 Llegará un momento y lo único que habrá ante mí, eternidad.