Muerte  
     
  M3 Que cada día sea como la preparación de mi muerte, entregándome minuto a minuto a la obra de cooperación que Dios me pide, cumpliendo mi misión, la que Dios espera de mí, la que no puede hacer sino yo.

M3 La muerte sin fe: enigma desconcertante ¿qué hay mas allá? Espiritismo, ansias de inquirir y en el fondo miedo cerval. Se ve acercarse la muerte con pavor. En cambio con fe ¡qué distinto!

M3 Hacer de la vida el noviciado de la muerte, entregándome cada día a la obra de cooperación que Cristo me pide, cumpliendo mi misión, la que Dios espera de mí y que no puedo cumplir sino yo.

M3 En el momento de la muerte no queda ya yerbas donde ocultarse, el alma es arrancada y arrojada a la llanura infinita donde no queda más que ella y su Dios. En toda la lejanía sin límites no queda otro ser... Él y la infinidad de Dios.

M3 La muerte será la entrega de toda su existencia en manos de su Criador para seguir viviendo mejor vida.