Vida Cristiana  
     
  V1 El cristianismo auténtico que no es un código de preceptos negativos, sino la buena nueva que nos trajo Cristo de nuestra redención, de la divinización de nuestras vidas: El Hijo de Dios se hizo hombre para hacer a los hombres hijos de Dios. ¡Qué nueva más alegre puede haber que la de darse cuenta que este yo no es un poco de barro perecedero, sino ante todo un Hijo de Dios, auténtico hijo del Padre, hermano de Cristo, santificado por la presencia del Espíritu Santo que mora en mí desde el bautismo que regeneró mi vida.

V1 Hermosa pasión la del amor: impulso a los saltos más heroicos, a las actitudes más nobles y a los sacrificios más generosos.

V1 El sentido cristiano de la vida es por amor a Dios pasar por la vida haciendo el bien, amando a Dios en sus prójimos, ya que todos los mandamientos se encierran en dos; y podríamos decir que los dos en uno... amar a Dios en el prójimo. Esto supone una visión de eternidad en la vida... pasar por aquí mirando allá... con los ojos en lo alto, sin pegarse al polvo...

V1 La cabeza en el cielo y los pies en la tierra bien firmes: y es más importante apoyar los pies que orientar la cabeza, porque si no, no durará esta elevación: ¡los pies orientan, dirigen el cuerpo y también la cabeza!

V1 La eternidad. He sido creado no para el tiempo sino para la eternidad.

V1 La gente irá al templo si introducimos vida cristiana en la vida normal.

V1 La gran revolución no será posible sino cuando hayamos efectuado cada uno de nosotros mismos la pequeña revolución, la revolución de nuestra vida orientándola totalmente hacia Cristo.

V1 La misión social del católico es la de iluminar al mundo con la caridad de Cristo. Ofrecerse al mundo como una luz, como una solución de sus problemas; ser para el mundo una gracia; una verdad, un camino que los lleve al Padre.

V1 La perfección consiste para el hombre en alcanzar su fin, y este fin es el bien increado, Dios.

V1 La señal del cristiano no es la de la espada, símbolo de la fuerza; ni de la balanza símbolo de la justicia, sino la de la cruz, símbolo del amor.

V1 La única derrota es alejarse de Cristo.

V1 ¿La vida absurda? No, la vida es bella. No con la belleza de la pereza que espera que le den las cosas hechas, ni con la belleza de los triunfos fáciles, de las conquistas sin esfuerzo, es la belleza evangélica del grano de trigo, que muere para fructificar.

V1 Las proyecciones del apostolado son inmensamente mayores si consideramos su perspectiva de eternidad. Las almas que se agitan y claman en las plazas y calles tienen un destino eterno; son trenes sin frenos disparados hacia la eternidad. De mí puede depender que esos trenes encuentren una vía preparada con destino al cielo o que los deje correr por la pendiente cuyo término es el infierno. ¿Podré permanecer inactivo cuando mi acción o inacción tiene un alcance eterno para tantas almas?

V1 La misión del Salvador no es tarea exclusiva de los sacerdotes y religiosas: es la misión de todos los cristianos.

V1 Mis amados hermanos, lo que deseo es la felicidad, la íntima, la grande, la eterna felicidad y por eso os digo: ¿Queréis ser felices? Pensad en Dios, en la eternidad y vivid como quien ha de morir.

V1 No seríamos cristianos auténticos, si contentándonos con un orden puramente interior, nos desinteresáramos de nuestros hermanos, de sus dolores, de sus justas aspiraciones, de trabajar por establecer en el mundo un orden social, que no es la conservación de lo que tenemos, sino un equilibrio interior.

V1 Nuestra fe, no es sólo la creencia en Dios y la aceptación de su revelación: nuestra fe es una incorporación vital a Cristo, es una entrega a Cristo, a su obra, es una donación total sin ánimo de volver a tomarse, es tomar partido por Él, ser toda de Él y de su obra, es mirar el mundo con los ojos de Él, es hacer lo que Él haría si estuviese en nuestro lugar, eso es ser cristiano y nada menos.

V1 Nuestra generación tiene careados los dientes de su inteligencia para masticar los vigorosos problemas espirituales...

V1 Para otros la vida espiritual se confunde con los ejercicios de piedad: lectura espiritual, oración, exámenes. La vida activa viene a ser un pegote que se le agrega, pero no una prolongación, ni una preparación de su vida interior.

V1 Podemos nosotros vivir la vida de tres maneras: Como animales, como hombres, como cristianos.

V1 Realismo; ser hombres. Hombre no por la barba o lo ronco de la voz, sino por la claridad de la visión y la firmeza de ejecución. Ver claro y marchar allí.

V1 Revolución más que guerra es la que estamos viviendo y todos la desean menos unos cuantos exploradores del vicio. Todos comprenden que así el mundo va a su ruina. Pero esto engendra en nosotros cristianos una tremenda responsabilidad, pues nosotros estamos llamados a dar a esta gran revolución ideológica y de costumbres un rumbo cristiano. Si no la damos nosotros, esa sociedad será una sociedad sin Dios, sin paz, sin alegría: a lo más una tregua corta para una nueva y más prolongada guerra.

V1 Uno de los errores más graves que pueden cometerse, y de los más trascendentales es pensar que el cristianismo no es más que una doctrina religiosa que puede separarse de la vida cotidiana. Que el cristianismo es un catecismo y un conjunto de prácticas desligadas de la vida de cada día; como es también igualmente erróneo pensar que basta ser bueno, llevar una vida honrada y esto suple a todas las prácticas religiosas. Ni lo uno ni lo otro. El cristianismo es una doctrina que inspira una vida, o una vida que se alimenta de una doctrina. Y en esta vida lo principal es el mandamiento del amor.

V1 Y si queréis seguir a las más altas cumbres de la santidad: no os doy más que un consejo: amar más... con más pureza, con más sacrificio más amad como Dios que tiende a comunicarse; amar como Cristo.

V1 La misión del Salvador no es tarea exclusiva de los sacerdotes y religiosas, es la misión de todos los cristianos.

V1 Lección hermosa que la Religión no se vuelva solo para el templo, sino que es una vida que ha inspirado el arte no menos que la filosofía, el comercio no menos que la política y en todo el criterio ha de ser el de Cristo, Camino, Verdad y Vida, de aquel que nos enseñó como ley suprema el doble amor a Dios y al prójimo.

F1 La familia no es una consecuencia es una realidad natural. Prescindir de ella es morir.