El
Padre Hurtado (arriba a la izquierda), en el grupo de jesuitas participantes
de la Primera Semana Internacional de la Compañía de Jesús, en Versalles
entre el 17 y el 23 de agosto de 1947. Se reunieron para tratar el tema
del apostolado de la Compañía en el mundo. el Padre Hurtado habla en
dos oportunidades acerca de la situación de Chile, su exposición es
descrita como «un grito de angustia, pero al mismo tiempo, una irresistible
lección de celo apostólico puro y ardientemente sobrenatural», y es
considerado una de las personalidades más notables del encuentro