Liturgia  
     
 
Antífona de entrada

Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitaron. En verdad les digo que cuanto hicieron con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo han hecho.

Oración colecta

Dios y Padre nuestro,
que en la persona de Alberto Hurtado,
tu servidor
has visitado nuestra tierra
y nos has dado un signo preclaro de tu amor,
concédenos, por su intercesión,
que, siempre fieles a tu voluntad
amemos a todos con los sentimientos de Jesús
y promovamos incansablemente
tu reinado de justicia,
de amor y de paz.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Toma, Señor, y recibe las ofrendas
que tu pueblo te presenta
en la fiesta de tu siervo Alberto Hurtado;
y concédenos la gracia del Espíritu Santo,
para poder amar y servir
con un corazón bien dispuesto.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

Cl. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.

Cl. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Cl. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
bendecir tu Nombre, Padre Santo,
siempre y en todo lugar.
Porque tú nos concedes la alegría
de celebrar el recuerdo del bienaventurado
Alberto Hurtado,
fiel apóstol de Jesucristo, quien,
siempre atento a los signos de los tiempos,
fue admirable por la claridad de su enseñanza
y por la abnegación de su amor,
especialmente con los más desamparados.
Por eso, con los ángeles y los santos,
y con cuantos te buscan con sincero corazón,
te cantamos el himno de alabanza,
diciendo sin cesar:

Santo, Santo Santo ...


Antífona de comunión

En esto reconocerán todos que son mis discípulos, dice el Señor: en que se aman unos a otros.


Oración después de la comunión

Padre Bueno,
que fortaleces a tu Iglesia en cada Eucaristía,
concédenos que, por esta comunión,
seamos cada vez más
imagen de tu Hijo Jesucristo,
y que, a ejemplo de tu servidor Alberto Hurtado,
amemos con un corazón entero y generoso.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


Aprobado por la Congregación del Culto divino
10 de octubre 1994


SANTA MISA BEATO ALBERTO HURTADO s.j.
Sacerdote

18 de Agosto

LECTURAS BÍBLICAS

Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol Santiago (2,14-18.)

Hermanos ¿qué provecho saca uno cuando dice que tiene fe, pero no la demuestra con su manera de actuar? ¿Será esa fe la que lo salvará? Si a un hermano o a una hermana les falta la ropa y el pan de cada día, y uno de ustedes les dice: Que les vaya bien, que no sientan frío, ni hambre, sin darles lo que necesitan, ¿de qué les sirve? Así pasa con la fe si no se demuestra por la manera de actuar; está completamente muerta.
Y sería fácil rebatir a cualquiera: Tú tienes la fe y yo hago el bien, ¿dónde está tu fe que no produce nada? Yo por mi parte te mostraré mi fe por el bien que hago.

Palabra de Dios.

O bien, 1Jn 2,3-8; Rom 14,7-9; 2Cor 5,14-18; 2Cor 8,6-9; Ef 1,3-6; Ef 6,10-18; Col 3,1-4; 2Ped 1,5-11.


Salmo 11, 1-8.


Antífona:
Donde hay amor y caridad Dios ahí está.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.

En su casa habrá riqueza y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R.

Dichoso el que se apiada
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.


Evangelio

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo (25, 31-40.)

Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono como rey glorioso. Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y como el pastor separa las ovejas de los machos cabríos, así también lo hará él. Separará unos de otros, poniendo las ovejas a su derecha y los machos cabríos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que están a su derecha: ¡Venid, benditos de mi Padre! Tomad posesión del reino que ha sido preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber. Pasé como forastero y me recibisteis. Anduve sin ropas y me vestisteis. Estaba enfermo y me visitasteis. Estuve en la cárcel y me fuisteis a ver. Entonces los buenos preguntarán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber, o forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y te fuimos a ver? El rey responderá: "En verdad os digo que, cuando lo hicisteis con alguno de estos más pequeños, que son mis hermanos, conmigo lo hicisteis".

Palabra del Señor.


Aleluya
(Jn 13, 34.)

Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor.