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Publicaciones |
Pedidos
a: mriverv1@puc.cl |
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Textos
inéditos del Padre Hurtado s.j. |
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Valor: $1.000 (Sobre 50 un. $560)
Llamar a Sergio Silva al F: 6865121
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UNA VERDADERA EDUCACIÓN
El Padre Hurtado es
poco conocido en su faceta de educador. Sin embargo, durante su
período de formación religiosa en Europa también obtiene el
doctorado en Educación en Lovaina, recorre diversos países, conoce
muchas experiencias, se abre a todas las nuevas tendencias tanto
psicológicas como educativas de la época, y desarrolla su propia
síntesis, llena de visión, pasión, convencimiento y urgencia.
A su regreso a Chile, y
con casi 50 años de anticipación, la lúcida inteligencia del Padre
Hurtado desrrolla temas que hoy llamamos "el nuevo paradigma
educativo". La pregunta a la que nos invita no es "cómo enseño o
cómo formo"; la pregunta "cuánto conozco de ese niño, de ese joven,
de sus intereses, de su mundo interior, de sus anhelos y temores,
para desde ahí llegar a acompañarlo, guiarlo, formarlo y educarlo".
Este texto será una gran fuente de
reflexión y acción para jóvnes; un conjunto de tareas impostergables
para profesores, padres y todos quienes tengan responsabilidad en la
educación del país y, en general, para todas las personas que
quieran abrir su mente y su corazón a aprender del mensaje del P.
Alberto Hurtado.
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LA BÚSQUEDA DE DIOS
La búsqueda de Dios. El
título del presente libro quiere expresar esta doble dimensión del
misterio del hombre, tan bien comprendida y vivida por el Padre
Hurtado: la inquietud constante del corazón humano, que busca a
Dios, y la certeza de que el hombre es buscado por Dios. "En todas
partes Dios nos sale al encuentro y nunca podemos captarlo; pero un
día cesará la búsqueda y será el definitivo encuentro. Cuando hemos
hallado a Dios, todos los bienes de este mundo están hallados y
poseídos. Llegará un día en que veremos que Dios fue la canción que
meció nuestras vidas. ¡Señor, haznos dignos de escuchar ese llamado
y de seguirlo fielmente!".
Los textos
contenidos en este libro no siempre dan respuestas, más bien
plantean grandes preguntas. Ellos expresan las tensiones entre
elementos que parecen antagónicos: el amor a Dios y el amor al
prójimo; la acción y la contemplación; la visión de eternidad y el
compromiso en el mundo; pero que el Padre Hurtado logra integrar en
una síntesis dinámica, que se resuelve en el simple ideal de "Ser
Cristo", de acuerdo a Gal 2,20: "Ya no vivo yo, sino Cristo vive en
mi".
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MORAL
SOCIAL
El
Padre Hurtado fue un hombre de Dios, traspasado por el amor a Cristo
y a su Iglesia, y por ello mismo vivió la urgencia de entregarse
generosamente en favor de los demás, alimentado por una profunda
vida de oración.
Pero
su amor a Cristo lo llevó no sólo a socorrer individualmente las
necesidades particulares, sino también a estudiar y reflexionar en
búsqueda de una sociedad más acorde con las exigencias del
Evangelio. En este sentido, en una conferencia pronunciada en la
Universidad Católica en 1945, invita a los alumnos a 'estudiar
su carrera en función de los problemas sociales propios de su
ambiente profesional' y así practicar 'la caridad social',
que él define como 'esa mirada amplia al bien común'. De
este modo, el trabajo académico y la reflexión también se
presenta como un servicio a la Iglesia y una obra de caridad.
El
libro que presentamos es fruto de esta caridad. Se trata de un
Manual de Moral Social escrito en el Chile de 1952 y, como tal,
situado en un contexto bien determinado, que es necesario tener en
cuenta para su lectura.
Esta
obra tiene una clara orientación práctica: tanto su acercamiento histórico
como teórico (primera y segunda parte) buscan
iluminar la acción en ámbito social. Se busca difundir
creativamente la Doctrina Social de la Iglesia y así formar apóstoles
sociales, pues insiste en que ya no es el momento de 'repetir
consignas generales sacadas de las encíclicas sino de proponer
soluciones bien estudiadas en el campo económico social'. Para
ello es indispensable una buena formación que abarque no sólo los
aspectos morales, sino también los técnicos del problema social.
Entre
las virtudes de este libro, se puede destacar su claro
distanciamiento de los manuales de moral basados en la casuística y
la íntima relación que establece entre moral y Doctrina Social de
la Iglesia, anticipándose así a los posteriores desarrollos que se
consolidarán en el Concilio Vaticano II.
Felicitamos
al Profesor Patricio Miranda y a sus colaboradores por este trabajo
tan minucioso que pone a disposición del publico otra puerta de
acceso al corazón sacerdotal de este nuevo santo.
+
Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa
Arzobispo
de Santiago
Presidente
del CELAM
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CARTAS
E INFORMES
El
Padre Alberto Hurtado, s.j. es una de las figuras más relevantes de
la historia de Chile en el siglo XX. Fue un sacerdote santo y un
profeta social, demostrando con su vida que ambas cosas no sólo son
conciliables sino que se exigen mutuamente.
Su
ejemplar espíritu religioso fue reconocido públicamente por la
Iglesia cuando el Papa Juan Pablo II celebró su beatificación en
la Plaza San Pedro, en el Vaticano, el 16 de octubre de 1994. Por
otra parte, la trascendencia de su actividad social ha quedado de
manifiesto en el homenaje repetido y unánime que le han rendido en
varias ocasiones ambas Cámaras del Congreso Nacional.
Sin
temor a exagerar, se puede decir que después de cincuenta años de
su muerte, el aprecio y la devoción que gran parte del pueblo
chileno siente por el Padre Hurtado no sólo no se han extinguido,
sino que han ido en aumento.
Esa
es la razón para poner a disposición del público este
epistolario, que incluye una gran cantidad de material hasta ahora
inédito.
Las
cartas del Padre Hurtado ponen en contacto con la intimidad de este
hombre de Dios. En ellas, se traslucen sus estados de ánimo y sus
sentimientos tanto en los momentos felices de su vida como también
ante sus conflictos, dificultades y luchas. Impresiona su caridad,
que le mantiene con un permanente deseo de servir, de encontrar la
voluntad de Dios, de estimular el mejor servicio en los demás. No
cae en chismes ni ataca a otros, ni siquiera en el ambiente de mayor
confianza. Cuando dice cosas negativas de alguien lo hace con
respeto y buscando cómo hacer imperar el bien.
Este
epistolario podrá servir también como aporte a la celebración del
Bicentenario de la independencia de Chile, porque ciertamente da luz
sobre aspectos de nuestra historia de la primera mitad del siglo XX.
P.
Jaime Castellón, s.j.
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UN DISPARO A LA ETERNIDAD
No siempre nos detenemos a considerar el fundamento de las cosas.
Muchas veces admiramos una obra visible, sin reflexionar acerca de
sus cimientos. Es lo que puede ocurrir con el Padre Alberto Hurtado.
Conocemos y admiramos su obra. Su amor y desvelo por los más pobres,
su trabajo con los jóvenes, la gran cantidad de vocaciones que
despertó, su labor en el campo social en favor de los obreros, etc.,
han quedado bien grabados en nuestra historia por medio de múltiples
testigos. Sus pocos años de ministerio sacerdotal en Chile tuvieron
una fecundidad verdaderamente sin proporción. Pero no siempre nos
hemos preguntado: ¿De dónde
sacaba la fuerza para realizar todo eso? Este libro quiere ser
un aporte para responder esta pregunta.
Con un estilo simple y directo, estas páginas manifiestan las
convicciones que sustentan una vida marcada por el heroísmo en la
entrega a los demás. Una y otra vez aparecen su amor a Jesucristo y
su esperanza en la vida eterna que, lejos de alejarlo de las
realidades humanas, lo impulsa a un compromiso más radical, porque
sabe que, en esta vida, los hombres se juegan su destino eterno; una
y otra vez se reflejan su tierno amor a María Santísima, a quien
declara deberle su vocación, y su enérgico amor a los jóvenes que se
transforma en una exigente invitación al heroísmo; una y otra vez se
expresa el arrojo de quien quiere colaborar con todas sus fuerzas e
ingenio en el plan de Dios, y la humildad de quien sabe que sigue a
un Maestro crucificado y que está convencido de que la fecundidad de
su ministerio no depende de los medios humanos sino de la
generosidad de la donación de sí mismo, que llega a su cumbre en la
pérdida de la propia vida.
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